Braga - Guimaraes - Porto
Salimos muy temprano de Braga. Nos enfilamos a tomar el funicular para subir al Santuario de Bom Jesú. Muy bonito e imponente en la cima de una colina que domina Braga. Desayuno en el café del santuario Pastel de Nata que es lo máximo en este país, bollo de arroz, Café y jugo de naranja recién exprimido. Fotos y rezadita en el santuario. Me impacta el altar. La crucifixión con las tres cruces... una escenografía oscura y bien lograda... tenebrosa representación. De allí, me pongo a mirar en el carro lugares para destacarse entre Braga y Porto y veo Guimaraes. Decidimos parar. Qué lugar! Una fortaleza del siglo X, imponente en la cima con su posterior palacio divinamente conservado un poco más abajo. Los salones y muebles del palacio recrean la vida de un siglo XV a la perfección. Aunque el calor sigue siendo agobiante, caminamos por las calles de este lugar. Hermosas callecitas que serpentean, se encuentran y desencuentran. Llegamos a la plaza principal y nos sentamos en A Medieval, más por la sombra del lugar que por su carta y oh sorpresa! Delicioso! Comemos chorizo, típico portugués, que sirven caliente sobre una parrilla en cerámica al fuego vivo. Éste se termina de asar en la mesa. Bacalao crudo en aceite, tabla de quesos del lugar, vino verde helado para ese calorrrr. Realmente un pueblo al que podría volver! Luego ya hacia Porto. Llegamos a nuestro apartamento de Airbnb en un calor impresionante de 4 de la tarde. No ascensor, piso 4, hombres suben equipaje y Francisco, el dueño, nos muestra el lugar. Qué joya de apartamento! Además de bien ubicado, él, arquitecto, lo remodeló e hizo todo el trabajo de madera con sus manos. No le falta detalle, sobrio, elegante... no importan los 4 pisos que estaremos subiendo y bajando en Porto! Descansamos y hacemos una buena siesta, buenas disculpas para que baje un poco el sol. Luego a pie nos dirigimos hacia la riva del Duero. Pasamos por la lindísima estación de San Bento con sus azulejos, nos sorprendemos con las lindas fachadas de iglesias y edificios y paramos en un cafecito bastante kitsch a tomarnos un vino verde, cerveza Daniel y sangría Mariana. Luego comemos en un restaurante espectacular Galeria do Largo. Amuse bouche do chef, una croqueta de chorizo con una salsa de yogurt deliciosa, luego nuestros platos. Mi entrada sardinas apanadas con salsa tártara, todos comemos! Mi fuerte un deliciosísimo carpaccio de pez espada y remolacha con salsa de mango, fuera de concurso. Rodrigo, magret de pato con esparragos! Mariana gnocchi de alcachofas, tomates cherry y pesto aunque un poco secos un rico sabor. Daniel pasta de vegetales y salsa cuatro quesos muy rica, aunque para él... con pimentón... el digestivo, o sea un buen porto, será en la riva. Linda vista. Puente de San Nicolás realizado por Eiffel Cafecitos y buen ambiente nocturno. Digestivo en Café do Cais donde Rodrigo se encuentra con un compañero de colegio, papá de Verónica, amiga de Daniel. Compartimos un rato mesa y luego taxi al apartamento. A dormir 11 p.m.
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